PAÍS / AGOSTO 02, 2021

CRONOS/Redacción
La consulta popular promovida por el Presidente Andrés Manuel López Obrador y que habría la posibilidad de juzgar a expresidentes de México por hechos realizados durante las administraciones pasadas... ¡fracasó!
Con un gasto de 522 millones de pesos, el ejercicio de participación ciudadana solo fue atendido por el 8 por ciento del padrón electoral, por lo que los resultados no podrán ser tomados en cuenta para emprender acciones legales, pues se requería por lo menos una participación del 40 por ciento.
En la consulta, en la que ni el Presidente López Obrador ejerció su voto, el 97 por ciento de los sufragistas se inclinó por el SÍ. Sin embargo, este no fue el único saldo que dejó el ejercicio, pues también consolidó el enfrentamiento entre Morena y el Gobierno federal con el Instituto Nacional Electoral, órgano al que acusaron de hacer una campaña en contra de la consulta para evitar la participación ciudadana.
Desde muy temprano, la esposa del Presidente, Beatriz Gutiérrez Muller reprochó al INE no instalar casillas especiales para personas en tránsito, pues ella se encontraba en Nayarit acompañando a su esposo en una gira. Lorenzo Córdova respondió que el Congreso no aprobó el presupuesto para esas casillas, la legislación no lo permite, y desde el inicio se informó que no habría ese tipo de casillas.
"No pudimos poner más casillas como queríamos, porque nos lo impidieron al no entregarnos más recursos"
La intención de la consulta era llevar a juicio a expresidentes de la República como Enrique Peña Nieto, por su presunta participación en la llamada "Estafa Maestra" y en una red de sobornos millonarios con la empresa Odebrecht.
Las intenciones divulgadas por el Presidente López Obrador contrastan con la realidad para la investigación y castigo de los responsables de esos actos y que no requieren de ninguna consulta para un juicio justo.
Ejemplo de ello es el de Emilio Lozoya, exdirector de Pemex entre 2012 y 2016, que fue detenido en 2020 en una urbanización de lujo cerca de Málaga, España, por ser señalado como uno de los operadores de esa red de sobornos.
Al ser extraditado a México, se ha engrosado el expediente que involucra a uno de los hombres más cercanos al expresidente Enrique Peña Nieto y ni siquiera se encuentra en prisión y el caso no tiene ningún avance, es decir, el caso que está en manos de la FGR y que puede enjuiciar a un expresidente por casos de corrupción, está congelado.
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